Dos parejas dejaron atrás los impedimentos biológicos y legales para tener sus propios hijos. El camino implicó viajes a EE.UU., un contrato por muchos dólares y una mujer que se convierte en madre sustituta. Todo, a cambio de volver a Chile con un hijo en brazos.
Por Noelia Zunino E. / Ilustración: Rafael Edwards.
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